Siempre me gustó el orden, lo que se mantiene estable más allá de mi voluntad o incompetencia. Que quede claro: este es un espacio baladí, cronópico, amelístico, gondrista y sobre todas las cosas, autoritario. Nada de lo que pertenezca a las esferas de la angustia debe aterrizar en estas inexistentes redes sobre la que nos mantenemos en pie y conversamos. Conversemos: ¿de qué hablan los felices?
(?)
ResponderSuprimir¡Einstein también está en la cresta de la ola!
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